Universo Carmina
Se
trata nada más y nada menos que de la opera prima de Paco León. El actor de
repente adquiere otra connotación dejando atrás su universo de personajes
prefabricados e imitaciones, de gran éxito televisivo y que tanto nos ha hecho
reír, para profundizar en las entrañas de una Andalucía gruesa y profunda.
La
comedia Carmina o revienta propone un
juego narrativo ya bastante usado, un falso documental que mezcla la realidad,
la ficción y las vivencias personales de una familia que ama y llora, que se
ríe de sí misma y que ante todo hace frente a las adversidades y a la vida, con
una estética y un estilo totalmente árido y escatológico.
Pero
Carmina... no se queda en el humor de
barrio, va mucho más allá del bar y del borracho, del mercadillo y de las patas
de jamón, esas que le han robado y se propone por cualquier medio recuperar; se
vuelve universal, extraordinaria y su lenguaje sobrepasa la pantalla, los actores
y el precario presupuesto, tan obvio en la estética del filme, pero
absolutamente necesario (de otra forma no hubiera funcionado tan bien).
Con
muy poco, Paco ha levantado un monumento a la madre española, que en el fondo
viene a ser un homenaje a todas las madres del mundo. Carmina o revienta es inteligente, viene con la risa y el chiste de
guión, como arma fuerte, como medio para abrir la percepción de un público que
espera el coño de costumbre, pero que
es sorprendido con un reflexión humana acerca de la familia y la vida.
La
vida es para Carmina una carrera
interminable, hace de ella casi su única preocupación, y la sortea, como
Scarlett, aunque para ello deba mentir, robar o matar. En realidad es la
historia de una superviviente que es capaz de ser feliz incluso en las
circunstancias más contrarias, capaz de preocuparse en suficiente medida, de
ocuparse aun más, y de desahogarse cegándose encima y riéndose de sí misma,
cuando el cuerpo así lo mande.
Carmina
reflexiona sobre la vida si, pero también sobre la muerte. Su interesante
postura, su filosofía de vida, en aquel contexto tan remoto y tan andaluz que
Paco León dibuja con absoluta finesa, un contexto tan típico y autóctono, que
de de repente se vuelve universal y brillante; es una filosofía práctica y
efectiva
Rodeada
de un bellísimo universo de increíbles personajes: María, Paco, Ani, Marifer y una Susi
que nunca veremos pero que queda perfectamente retratada, actores haciendo versiones de ellos mismos, reinterpretándose y
reinterpretando experiencias pasadas. Al final Carmina le gana a la vida, recupera sus jamones y la ilusión y la
fuerza para enfrentarse a una batalla más y a todas las que hagan falta. Al
final va ser verdad aquello que Paco
rezaba a su cabra Marifer: la vida es tan bonita, que parece de verdad.
Cuando
eso, nos habremos reído tanto que lo habremos comprendido todo sin darnos
cuenta. ¡Ole Paco!
Por
Gabriel Vargas Zapata